Ariana Geerlings, Pablo Martínez, Alba Rey y Pablo de la Cierva afrontan el inicio de la temporada 2026 desde realidades distintas, pero con un mismo objetivo: seguir creciendo y compitiendo al máximo nivel. La temporada 2026 arranca con retos y contextos diferentes para los tenistas formados en la casa, todos ellos unidos por una misma forma de entender el trabajo y la competición. La planificación, la constancia y la ambición marcan el camino de un curso que se presenta exigente y lleno de oportunidades. 

Ariana Geerlings atraviesa uno de los procesos más complejos de su carrera deportiva, inmersa en la recuperación de una grave lesión de rodilla. La tenista ha optado por no marcarse plazos cerrados para su regreso a la competición, priorizando una mejoría completa que le permita volver con garantías. Con experiencia previa en una lesión similar, reconoce que el componente mental está siendo determinante y que el objetivo pasa por centrarse en la evolución diaria. Ya en su cuarto mes de recuperación, ha comenzado a trabajar en pista de forma progresiva y controlada, con la vista puesta en retomar el nivel que mostraba antes de la lesión. 

Pablo Martínez afronta un año dividido en dos etapas muy diferenciadas. Durante la primera mitad de la temporada compite en la Universidad de Nashville (EE.UU) donde la dinámica de equipo y la alta carga de partidos están siendo claves en su desarrollo. La competición universitaria le está permitiendo ganar experiencia, asumir responsabilidades y mejorar aspectos de su juego que considera fundamentales para su progresión. De cara al verano, el objetivo es regresar a Europa para disputar torneos Future y Challenger, con la intención de dar un paso adelante en el circuito profesional y mejorar los resultados del pasado año. 

Gira internacional 

Alba Rey inicia el curso con ilusión renovada tras haber podido completar una pretemporada sin contratiempos. Su principal reto es lograr continuidad competitiva y dejar atrás las molestias físicas que condicionaron su anterior temporada. Su calendario arranca con una gira internacional, con torneos en Portugal y Francia, ante la falta de competiciones en España en estas fechas. A nivel deportivo, su objetivo es seguir creciendo y acceder a torneos de mayor categoría, con la ambición de dar el salto a pruebas WTA cuando la clasificación lo permita. 

Por su parte, Pablo de la Cierva comienza la temporada con buenas sensaciones tras las primeras semanas de trabajo. El ITF de Villena marcará su estreno competitivo antes de dar paso a la temporada de tierra batida, superficie en la que se siente más cómodo tras su formación. Entre las citas más esperadas del calendario destaca el Challenger Costa Cálida Región de Murcia, una competición especialmente significativa para él por su vinculación con el club desde edades tempranas. Su gran reto para 2026 es lograr sus primeros puntos ATP, un objetivo